lunes, 18 de abril de 2016
¿Somos conscientes de que hay pobreza a nuestro alrededor?
Diariamente llegan a nuestra Casa muchas personas excluidas o en vías de exclusión, que llevan sufriendo infinidad de carencias: sin techo, sin alimentos, sin higiene, enfermas, sin trabajo, sin futuro, sin esperanza, sin cariño, sin afecto...Muchas veces se habla de que, sería bueno, que cada día hubiera menos pobreza. Ante estas situaciones de desamparo, ni se puede pasar de largo, ni quedarnos con los brazos cruzados, ni pasar página, ni esperar a ver lo que hacen los demás... mientras estas personas sigue y siguen buscando que alguien les de una mano, para intentar salir de ese enorme campo de la pobreza. Para ello hay que comenzar por hablar menos y hacer más. A estas personas le interesan mucho más todo lo que podamos hacer con ellas, con la única idea de ir ayudándolas, en principio, para cubrir sus necesidades más elementales. Amigos/as, la pobreza no se hereda, la pobreza se genera y tú y yo, sin darnos cuenta, podemos a nuestro alrededor ir generando pobreza. Para este caso hay una palabra,que si la llevamos a la práctica, puede crear pobreza, que se llama indiferencia y luego en el Evangelio hay otra palabra preciosa que sirve para curar la anterior que se llama compartir. Mientras más se comparte menos pobreza hay. Mientras menos se comparte más pobreza hay. La felicidad la tenemos muy cercana cuando hacemos felices a los demás cada día."
lunes, 28 de marzo de 2016
Pascua de Resurrección
¡Feliz Pascua de Resurrección!. Nos podemos decir con toda amabilidad y cariño.¿ Pero para quien es la Feliz Pascua de Resurrección? Solamente para ti y para mi. No hemos entendido la Resurrección de Jesucristo. El Señor vive y nos sigue atendiendo y sirviendo lo mismo que en su vida pública. Nos hablan de que se aparece a sus discípulos, sale al encuentro de ellos, les explica las escrituras, le pregunta si han pescado algo, le pregunta a Pedro si le ama y sobre todo siempre les da su PAZ. Pues igual continúa al lado nuestro día a día. La Resurrección es un tema de fe. También nos habla a nosotros de que es posible resucitar a una vida mejor, con su ayuda. Se puede llevar una vida más sencilla, más humilde, más sincera, mas solidaria, más caritativa... El resucitar es el máximo objetivo de cada persona. Por lo tanto no se puede olvidar en ningún momento a aquellas personas muy muy pobres, que por la causa que sea están hundidas en el olvido, la marginación, la humillación, el desprecio... Porque para ellas también ha llegado su resurrección. Si tú y yo vamos cambiando del egoísmo al amor, de lo falso a lo verdadero, de lo pasivo a lo activo, de lo negativo a lo positivo ... y vamos creando un mundo solidario, seguro que aparecerá una mano amiga que le dirá toma mi mano y mi corazón que vamos a caminar juntos hacía tu propia resurrección, que equivale a caminar juntos hacia lograr tu dignidad, como persona que eres. Es entonces cuando tú y yo nos daremos un fuerte apretón de manos y nos diremos ¡Feliz Pascua de Resurrección!. Luego vendrá la person que hemos a ayudado y nos dirá, toma mi mano porque me habéis ayudado a tener mi dignidad. Esta es mi resurrección. Para realizar todo esto no hacen falta ni títulos ni diplomas, sino hechos realizados de corazón a corazón con la persona que necesita su dignidad.
La alegría de la resurrección es la libertad de la persona.
miércoles, 9 de marzo de 2016
ARTE Y AMOR
¡Daros prisa.! ¡Daros prisa!...,nos decía un amigo. ¡Que va a pasar la procesión, va a pasar el Cristo y nos queda que ver el “paso” y luego hay que ver el palio de la Madre Dolorosa y la entrada en el templo y para qué deciros del manto de la Virgen…! ¡Y mucha gente. Mucha gente.!. ¡Venga vamos!
Insistía. ¡Daros prisa!. Le decíamos: No corras Juanjo, (no es su nombre), porque Cristo no tiene prisa y su Madre, bajo palio, tampoco. Cristo lleva ya mucho tiempo clavado en la cruz y la cruz es señal de paciencia y servicio. Una cruz con prisas es más pesada. Su Madre bajo palio ya está acostumbrada a seguir las huellas de su Hijo y lo más importante en Ella es el silencio. Es impresionante el silencio de María al pie de la cruz de su Hijo. Pero allí estaba.
Juanjo, no tengas prisa que un Viernes Santo con prisas es un desierto sin oasis. A nuestro amigo solamente le interesaban los adornos de cada “paso”.
Caminamos un tiempo en silencio. Llegamos al “paso” del Cristo. A nuestro amigo le impresionaba la imagen, la candelería, los hachones ennegrecidos en cada esquina del paso, los lirios, los claveles rojos…
En el “paso” de la Virgen Dolorosa, le impresionaba al ver la imagen, el palio, los barandales, las mallas delicadas de las bambalinas, los candelabros de cola, el terciopelo verde con bordados en oro del extenso manto. Los costaleros, el eco de las pisadas firmes de sus alpargatas de esparto en el suelo. Sus hombros en las “trabajaderas”. Costaleros “anónimos”… Todo perfecto y precioso. Hecho con devoción y vocación para Dios.
Todo pasó y nos quedamos solos con nuestro amigo y nos sentamos en silencio en el templo Y le explicamos: Juanjo: es precioso lo externo pero mucho más precioso es lo interno. Vamos a cerrar los ojos de la cara y vamos abrir los ojos del corazón. Continuamos meditando. Vamos a entrar por la llaga del costado de Cristo en su corazón traspasado. ¡Cuánto dolor! El corazón de Dios “roto” y sangrando… Tantos “cristos” hay en el mundo con su vida rota, destrozada, marginada, humillada: inmigrantes, sin techo, paralíticos, enfermos/as mentales abandonados/as, desnutridos…El mismo Cristo se identifica con estas personas.
No tengas prisa, nos dice el Señor. Te voy a mostrar más. Hay otros “cristos” cargados con la cruz de la soledad, personas enfermas, de avanzada edad, niños,… Jóvenes atados y en la cruz de la desesperanza, de la droga, del alcohol, de la delincuencia, prostitución… Otros abandonados en la miseria, en la desnutrición, sin familia…
Desde la cruz nos está hablando Cristo; Como Yo hay muchos/as, que no se te olvide. Si quieres aliviarme, comienza por aliviar a las personas muy muy pobres que tienes cerca. No pases de largo. No tengas prisa. Nuestro amigo callaba, escuchaba, asentaba con la cabeza. En un momento de silencio nos dice: Entrar en el mundo de Cristo, en el corazón de Cristo es entrar en el mundo de Dios pobre, en el mundo del dolor y del sufrimiento.
Al pie de la cruz de Jesús estaba su Madre. La Madre Dolorosa, sigue las huellas de su Hijo. No lo abandona. Cargada de amargura por la muerte de su Hijo, siendo inocente, le acompaña hasta el Calvario y al pie de la cruz. Llora y sufre María por tantas y tantas personas reflejadas en su Hijo, que siendo inocentes padecen los dolorosos trances de la culpabilidad. Mira, Juanjo, la valentía de María que estando su Hijo colgando de la cruz y sangrando allí está con él cuando todos los abandonaron. Ella también está junto a tantas y tantas personas, que colgadas de la cruz de su pobreza y situaciones de pobreza, se sienten abandonadas y solas. Mira a María que viendo a su Hijo destrozado en la cruz, no dio ninguna queja, ni habló, pudiendo decir mucho. Ella está también guardando silencio e intercede acompañando en el silencio a tantas y tantas personas que están destrozadas, por esta sociedad. Mira a María que en el silencio, en el dolor, en la amargura, su Hijo del alma, nos la da por MADRE, y MADRE de misericordia. Y el Hijo murió y su madre le recogió su último aliento. Nos podemos preguntar ¿ Qué ha ocurrido entre nosotros que María nos entrega a su Hijo en la Cueva de Belén, hecho Niño, precioso y limpio y nosotros se lo entregamos a su Madre, destrozado, humillado, fracasado ensangrentado, muerto…?.¿ No hemos sido capaces de dar la cara por Él ni por otros que se identifican con Él.?. Nuestro amigo comprendió que el auténtico testimonio que realiza a la persona no es solamente el arte. También acompañan al arte las obras que se realizan compartiendo el corazón lleno de misericordia, dando vida a la persona donde le falta la vida. Nuestro amigo nos dijo: ¡Vamos a “curar” con calma las “heridas” de otros “cristos” y no añadamos más sufrimiento de los que ya tienen. Cristo VIVE.
Insistía. ¡Daros prisa!. Le decíamos: No corras Juanjo, (no es su nombre), porque Cristo no tiene prisa y su Madre, bajo palio, tampoco. Cristo lleva ya mucho tiempo clavado en la cruz y la cruz es señal de paciencia y servicio. Una cruz con prisas es más pesada. Su Madre bajo palio ya está acostumbrada a seguir las huellas de su Hijo y lo más importante en Ella es el silencio. Es impresionante el silencio de María al pie de la cruz de su Hijo. Pero allí estaba.
Juanjo, no tengas prisa que un Viernes Santo con prisas es un desierto sin oasis. A nuestro amigo solamente le interesaban los adornos de cada “paso”.
Caminamos un tiempo en silencio. Llegamos al “paso” del Cristo. A nuestro amigo le impresionaba la imagen, la candelería, los hachones ennegrecidos en cada esquina del paso, los lirios, los claveles rojos…
En el “paso” de la Virgen Dolorosa, le impresionaba al ver la imagen, el palio, los barandales, las mallas delicadas de las bambalinas, los candelabros de cola, el terciopelo verde con bordados en oro del extenso manto. Los costaleros, el eco de las pisadas firmes de sus alpargatas de esparto en el suelo. Sus hombros en las “trabajaderas”. Costaleros “anónimos”… Todo perfecto y precioso. Hecho con devoción y vocación para Dios.
Todo pasó y nos quedamos solos con nuestro amigo y nos sentamos en silencio en el templo Y le explicamos: Juanjo: es precioso lo externo pero mucho más precioso es lo interno. Vamos a cerrar los ojos de la cara y vamos abrir los ojos del corazón. Continuamos meditando. Vamos a entrar por la llaga del costado de Cristo en su corazón traspasado. ¡Cuánto dolor! El corazón de Dios “roto” y sangrando… Tantos “cristos” hay en el mundo con su vida rota, destrozada, marginada, humillada: inmigrantes, sin techo, paralíticos, enfermos/as mentales abandonados/as, desnutridos…El mismo Cristo se identifica con estas personas.
No tengas prisa, nos dice el Señor. Te voy a mostrar más. Hay otros “cristos” cargados con la cruz de la soledad, personas enfermas, de avanzada edad, niños,… Jóvenes atados y en la cruz de la desesperanza, de la droga, del alcohol, de la delincuencia, prostitución… Otros abandonados en la miseria, en la desnutrición, sin familia…
Desde la cruz nos está hablando Cristo; Como Yo hay muchos/as, que no se te olvide. Si quieres aliviarme, comienza por aliviar a las personas muy muy pobres que tienes cerca. No pases de largo. No tengas prisa. Nuestro amigo callaba, escuchaba, asentaba con la cabeza. En un momento de silencio nos dice: Entrar en el mundo de Cristo, en el corazón de Cristo es entrar en el mundo de Dios pobre, en el mundo del dolor y del sufrimiento.
Al pie de la cruz de Jesús estaba su Madre. La Madre Dolorosa, sigue las huellas de su Hijo. No lo abandona. Cargada de amargura por la muerte de su Hijo, siendo inocente, le acompaña hasta el Calvario y al pie de la cruz. Llora y sufre María por tantas y tantas personas reflejadas en su Hijo, que siendo inocentes padecen los dolorosos trances de la culpabilidad. Mira, Juanjo, la valentía de María que estando su Hijo colgando de la cruz y sangrando allí está con él cuando todos los abandonaron. Ella también está junto a tantas y tantas personas, que colgadas de la cruz de su pobreza y situaciones de pobreza, se sienten abandonadas y solas. Mira a María que viendo a su Hijo destrozado en la cruz, no dio ninguna queja, ni habló, pudiendo decir mucho. Ella está también guardando silencio e intercede acompañando en el silencio a tantas y tantas personas que están destrozadas, por esta sociedad. Mira a María que en el silencio, en el dolor, en la amargura, su Hijo del alma, nos la da por MADRE, y MADRE de misericordia. Y el Hijo murió y su madre le recogió su último aliento. Nos podemos preguntar ¿ Qué ha ocurrido entre nosotros que María nos entrega a su Hijo en la Cueva de Belén, hecho Niño, precioso y limpio y nosotros se lo entregamos a su Madre, destrozado, humillado, fracasado ensangrentado, muerto…?.¿ No hemos sido capaces de dar la cara por Él ni por otros que se identifican con Él.?. Nuestro amigo comprendió que el auténtico testimonio que realiza a la persona no es solamente el arte. También acompañan al arte las obras que se realizan compartiendo el corazón lleno de misericordia, dando vida a la persona donde le falta la vida. Nuestro amigo nos dijo: ¡Vamos a “curar” con calma las “heridas” de otros “cristos” y no añadamos más sufrimiento de los que ya tienen. Cristo VIVE.
domingo, 14 de febrero de 2016
SANTUARIO DE DOLOR Y DE PROFUNDAS "HERIDAS
Estamos tan acostumbrados a leer en los periódicos, a escuchar en la radio y a ver en la televisión las imágenes de los refugiados huyendo de sus países ; las pateras llenas de personas que arriesgan su vida para encontrar un mundo mejor...A ver por las calles de Alicante y de otras ciudades, pidiendo limosna, comida, ...o durmiendo en el suelo o en cajero de un Banco, para refugiarse del duro invierno, que nuestros ojos y nuestro corazón se han acostumbrado a este paisaje, dónde la pobreza, la marginación, la droga, el alcohol, la prostitución, etc. etc. azota con fuerza a una multitud de HERMANOS NUESTROS que, no han tenido la misma suerte que nosotros en la vida y se han visto abocados a perder todo, incluso la propia dignidad de la persona.
Hay dos maneras de dar respuesta a esta lacerante situación. Una, desde la pura acción social. Y la segunda, para mi la más im portante, desde una respuesta profunda desde la llamada del Evangelio a estar cerca de los más pobres y más desfavorecidos.
JESÚS, se acercaba al mal del hombre y con inmensa misericordia, trataba de restituirlo e incorporarlo a su dignidad y a la normalidad de la vida cotidiana. ACOMAR, ha entendido este precioso mensaje. Cuando entras en ACOMAR y la puerta se cierra a tu espalda, entras en otra forma de vida diferente. Atrás tienes que dejar la comodidad, los apegos, el egoísmo, el quedar bien...
Te encuentras con personas con un rostro concreto, con un nombre propio, con la carga de su propia vida rota en miles de pedazos...y entonces te das cuenta de que estás pisando un "terreno sagrado" y que, solo te puedes acercar si eres capaz de descalzarte para no profanar el "santuario de tanto dolor y de tan profundas heridas". A ACOMAR, no se puede ir a prestar una ayuda o un servicio. Hay que ir dispuesto a conocer que es lo que el Señor quiere que realices en medio de tanto sufrimiento.
Pero lo más importante, es ir dispuesto a aprender de todas esas personas Acogidas en ACOMAR que, con solo mirarlas a los ojos, te están enseñando una hermosa lección de vida que, ni de lejos, podrías llegar a imaginar.
Unas "gracias", un "beso", un "apretón de manos", una " sonrisa", de cualquiera de ellos tiene tanto valor que te sientes desbordado por tanto como estás recibiendo en ese precioso y único momento de encuentro.
La frase de Salvador que resuena constantemente, resume todo esto y mucho más." Buscad el REINO DE DIOS Y LO DEMÁS SE NOS DARÁ POR AÑADIDURA".
Gracias, Señor, por ayudarnos a descubrirte en cada uno de nuestros Hermanos Acogidos en ACOMAR!!!!!!!
jueves, 11 de febrero de 2016
Cuaresma, tiempo de cambio y nuevas oportunidades
Hoy queremos hablaros de la oportunidad que nos ofrece la cuarema para renovar nuestro interior, nuestros sentimientos, nuestras actitudes diarias.
Hay que dar paso a los acogidos, pero cada vez hay más pobres que están en la calle.
A nuestro alrededor hay infinidad de personas que están "hambrientas" de gestos, de actitudes, de detalles, de ternura, de afectos, de sorrisas... y nadie se los da.
No somos capaces de compartir. No compartimos porque solamente nos miramos hacia nosotros mismos...
Siempre vamos con prisas y siempre... A mi casa, a mi trabajo, a mi coche, a mi ocupación, a mi necesidad, a mi familia, a mi diversión, a mi negocio... Siempre miramos hacia MI, siempre hacia mi YO. Nunca tenemos tiempo de pararnos un poco a nuestro alrededor, para ver y escuchar las necesidades, angustias, sufrimientos, fracasos del otro, el cual puede estar a mi lado y en silencio. Y entonces nos justificamos... "¡Va!, es un desgraciado", "Es un vago", "es un degenerado", "es un alcoholico", "es un drogata", "es un inmigrante", "es un sin papeles", "es un sin..., un sin..." y nos justificamos etiquetándolos.
Como están etiquetados, ya estamos tranquilos, "Esos no son de los mios". Ya estamos otra vez en lo MIO. No llegamos al TÚ. Nos quedamos en el MI.
Si algún día pudiéramos caminar con el TÚ de la persona que tenemos al lado, nuestro MI ya no sería Nuestro, seria SUYO.
Es entonces cuando nuestro YO, encontraría la auténtica felicidad, porque estamos haciendo feliz a TU YO.
Si nos privamos de nuestro YO, daremos vida a Tu YO. Es entonces cuando dos personas que caminan juntas hacía su encuentro, sus huellas nunca se borran.
Es cuaresma, el momento de empezar con este movimiento personal. Súmate a la causa y ayuna de todas los egoismos y características negativas que nos rodean.
Hay que dar paso a los acogidos, pero cada vez hay más pobres que están en la calle.
A nuestro alrededor hay infinidad de personas que están "hambrientas" de gestos, de actitudes, de detalles, de ternura, de afectos, de sorrisas... y nadie se los da.
No somos capaces de compartir. No compartimos porque solamente nos miramos hacia nosotros mismos...
Siempre vamos con prisas y siempre... A mi casa, a mi trabajo, a mi coche, a mi ocupación, a mi necesidad, a mi familia, a mi diversión, a mi negocio... Siempre miramos hacia MI, siempre hacia mi YO. Nunca tenemos tiempo de pararnos un poco a nuestro alrededor, para ver y escuchar las necesidades, angustias, sufrimientos, fracasos del otro, el cual puede estar a mi lado y en silencio. Y entonces nos justificamos... "¡Va!, es un desgraciado", "Es un vago", "es un degenerado", "es un alcoholico", "es un drogata", "es un inmigrante", "es un sin papeles", "es un sin..., un sin..." y nos justificamos etiquetándolos.
Como están etiquetados, ya estamos tranquilos, "Esos no son de los mios". Ya estamos otra vez en lo MIO. No llegamos al TÚ. Nos quedamos en el MI.
Si algún día pudiéramos caminar con el TÚ de la persona que tenemos al lado, nuestro MI ya no sería Nuestro, seria SUYO.
Es entonces cuando nuestro YO, encontraría la auténtica felicidad, porque estamos haciendo feliz a TU YO.
Si nos privamos de nuestro YO, daremos vida a Tu YO. Es entonces cuando dos personas que caminan juntas hacía su encuentro, sus huellas nunca se borran.
Es cuaresma, el momento de empezar con este movimiento personal. Súmate a la causa y ayuna de todas los egoismos y características negativas que nos rodean.
martes, 2 de febrero de 2016
26º ANIVERSARIO DE ACOMAR.
Dos voluntarios de ACOMAR, matrimonio, quiso el Señor que recibieran una formación en la fe durante doce años en una pequeña Comunidad del Neocatecumenado Diocesano en la parroquia de la Inmaculada Concepción de Alicante. En este proceso conocieron el AMOR que Dios nos tiene, se creyeron este mensaje de Jesucristo que nos dice “ Buscad, primero el reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura”. (Mt. 6, 33) y comenzaron a ponerlo en práctica por las calles de Alicante, el día 2 de Febrero de 1990, en que fue acogida la primera persona. Así de sencillo nació esta Asociación Comunidad que lleva gracias al Señor 26 años junto a las personas muy muy pobres. Entendieron que el reino de Dios está en la presencia viva y real de Jesucristo resucitado y que el reinado de Dios lo inauguró el mismo Jesucristo atendiendo, sirviendo, ayudando, amando y dando la cara por las personas más pobres y necesitadas… que son las propietarias de ese reino de Dios. “ Dichosos vosotros los pobres porque vuestro es el reino de Dios” (Lc.6,20).
En estos años el número de personas que necesitan ayuda de toda clase ha aumentado. No han nacido en esta crisis. Ya estas personas tienen sus propias crisis, que las tienen enraizadas en el inmenso campo de la pobreza. Son sus situaciones. El campo de la pobreza es enorme.
En ACOMAR, que nos sentimos Iglesia, atendemos y servimos diariamente a los colectivos de personas; unas en riesgo de exclusión y otras ya excluidas: mendigos, inmigrantes, desnutridos, sin techo, paralíticos, enfermos/as mentales… algunas de estas personas con temas de dependencias: alcohol, drogas, ludopatía… y otras con total abandono personal. ¡Tremenda injusticia el sufrimiento de estas personas!. Y todo lo llevan en silencio y careciendo de lo más necesario para vivir no solamente un mes ni una semana, sino cada día.
La pobreza de los años 90, cuando comenzamos, no es la misma que la de ahora. Antes era asistencialista. Ahora nos piden, o mejor dicho nos exigen mucha más ayuda para poder acompañarlas a ir saliendo de sus situaciones y a la vez e ir cortando poco a poco sus raíces que las tienen atadas al inmenso campo de la pobreza.
En ACOMAR, desde su voluntariado, unas 90 personas, la mayoría jóvenes, estamos vocacionados y organizados, gracias a Dios, para ayudar, servir, atender y AMAR, diariamente, y con hechos a estas personas. Lo nuestro no es dar por dar, solamente, sino ayudar mediante el proceso que a cada persona, según sus raíces, le corresponde y de forma voluntaria, a que poco a poco vaya saliendo de su situaciones y vaya teniendo su dignidad. No se puede perder ni un día el trabajo con ellas. El trabajo ha de ser permanente, para atender sus necesidades. Lo mismo que nosotros podemos tener nuestras necesidades cubiertas también han de estar cubiertas las de ellas. Mientras estamos atendiendo a estas personas la pobreza disminuye, mientras nos quedamos sin atenderlas, la pobreza aumenta.
Actualmente estamos atendiendo un promedio de 70 personas.
La atención ha de ser integral, es decir atender las necesidades del cuerpo y las del alma. Ya que estas personas, son tan personas como tú y como yo. Si solamente atendemos, como lo hacemos, las necesidades físicas, de atención primaria; alojamiento, alimentación, atención médica, quien la necesite, higiene, ocupación laboral…. nos quedamos a mitad de camino. Tenemos que llegar a “curar” también las “heridas” internas de su YO. Para eso hay que escuchar sus lamentos. Nuestra experiencia es que la persona cuando se siente escuchada, respetada, querida, AMADA… su YO responde y lleva el proceso, con sumo interés. No le pongamos tiempo. No tengamos prisas, ya la persona irá hablándonos desde su sonrisa, su libertad y sus sentimientos. Nuestra experiencia es que la persona ha de nacer desde dentro hacia fuera. Cuando se lucha, se trabaja y se da la cara en nuestra sociedad por estas personas para que vayan teniendo su dignidad, ahí está el reino de Dios.
Ya más adelante, intentaré continuar hablando desde aquí, sobre estos temas. Gracias a Dios hemos llegado a estos 26 años.
En estos años el número de personas que necesitan ayuda de toda clase ha aumentado. No han nacido en esta crisis. Ya estas personas tienen sus propias crisis, que las tienen enraizadas en el inmenso campo de la pobreza. Son sus situaciones. El campo de la pobreza es enorme.
En ACOMAR, que nos sentimos Iglesia, atendemos y servimos diariamente a los colectivos de personas; unas en riesgo de exclusión y otras ya excluidas: mendigos, inmigrantes, desnutridos, sin techo, paralíticos, enfermos/as mentales… algunas de estas personas con temas de dependencias: alcohol, drogas, ludopatía… y otras con total abandono personal. ¡Tremenda injusticia el sufrimiento de estas personas!. Y todo lo llevan en silencio y careciendo de lo más necesario para vivir no solamente un mes ni una semana, sino cada día.
La pobreza de los años 90, cuando comenzamos, no es la misma que la de ahora. Antes era asistencialista. Ahora nos piden, o mejor dicho nos exigen mucha más ayuda para poder acompañarlas a ir saliendo de sus situaciones y a la vez e ir cortando poco a poco sus raíces que las tienen atadas al inmenso campo de la pobreza.
En ACOMAR, desde su voluntariado, unas 90 personas, la mayoría jóvenes, estamos vocacionados y organizados, gracias a Dios, para ayudar, servir, atender y AMAR, diariamente, y con hechos a estas personas. Lo nuestro no es dar por dar, solamente, sino ayudar mediante el proceso que a cada persona, según sus raíces, le corresponde y de forma voluntaria, a que poco a poco vaya saliendo de su situaciones y vaya teniendo su dignidad. No se puede perder ni un día el trabajo con ellas. El trabajo ha de ser permanente, para atender sus necesidades. Lo mismo que nosotros podemos tener nuestras necesidades cubiertas también han de estar cubiertas las de ellas. Mientras estamos atendiendo a estas personas la pobreza disminuye, mientras nos quedamos sin atenderlas, la pobreza aumenta.
Actualmente estamos atendiendo un promedio de 70 personas.
La atención ha de ser integral, es decir atender las necesidades del cuerpo y las del alma. Ya que estas personas, son tan personas como tú y como yo. Si solamente atendemos, como lo hacemos, las necesidades físicas, de atención primaria; alojamiento, alimentación, atención médica, quien la necesite, higiene, ocupación laboral…. nos quedamos a mitad de camino. Tenemos que llegar a “curar” también las “heridas” internas de su YO. Para eso hay que escuchar sus lamentos. Nuestra experiencia es que la persona cuando se siente escuchada, respetada, querida, AMADA… su YO responde y lleva el proceso, con sumo interés. No le pongamos tiempo. No tengamos prisas, ya la persona irá hablándonos desde su sonrisa, su libertad y sus sentimientos. Nuestra experiencia es que la persona ha de nacer desde dentro hacia fuera. Cuando se lucha, se trabaja y se da la cara en nuestra sociedad por estas personas para que vayan teniendo su dignidad, ahí está el reino de Dios.
Ya más adelante, intentaré continuar hablando desde aquí, sobre estos temas. Gracias a Dios hemos llegado a estos 26 años.
miércoles, 13 de enero de 2016
CARTA DE JOSEFA, LA VOLUTARIA
Salvador juntamente con Mercedes, fundadores de ACOMAR, me
han preguntado: ¿Cómo percibo el ambiente de estos días de Navidad con las personas
Acogidas, por ACOMAR, las cuales se encuentran
en situaciones precarias?
A continuación voy a dar ni impresión sobre ésto.
Primero, voy a
explicar de qué manera quería sentirme
útil en Alicante y como conocí a ACOMAR.
Vivía en Niza (Francia), donde fui voluntaria en las urgencias del Hospital
de SAINT ROCH y en una residencia de ancianos, muy conocida en Niza.
En dicha residencia fui presidenta de una asociación durante seis años, creada para
ayudar a los residentes necesitados y organizar actividades, conciertos,
reuniones… Todo esto con el fin de recaudar fondos, gracias a la ayuda de unos
40 voluntarios y voluntarias, conseguimos dar “otro aire” a la FUNDATION
PAULIANI.
Como he dicho anteriormente, era muy importante para mí
encontrar algo que me permitiera hacer voluntariado. También colaboro con la
Asociación Española Contra el Cáncer y visito a los enfermos.
¿Cómo conocí a Mercedes y a Salvador? Muy sencillo. Dios
puso en mi camino a una persona voluntaria de ACOMAR hace algunos años… ¡y aquí
estoy!
¿Los sin techo?... Más pobres que los pobres. He conocido a
personas pobres pero con techo donde cobijarse, sin embargo los “sin techo” no
tienen NADA, NADA, NADA. Por circunstancias de la vida se encuentran en la
calle, desamparados.
Gracias a ACOMAR, recuperan su dignidad.
Siempre que es posible, ACOMAR les da alojamiento, ropa, comida, pero más
que nada ACOMAR, les ayuda a superar sus
angustias, a recuperar su estima personal y salir del “hoyo” donde cayeron y de
alguna manera ser considerados como todo ser humano tiene derecho a serlo
ACOMAR, no juzga a
nadie
Estos días de fiesta, como son Navidad y Año Nuevo, tuve el
privilegio de estar con los Acogidos, sirviéndolos en el comedor, decorado por algunos
voluntarios. Estuve rodeada de personas agradables, que olvidaron
por un tiempo sus problemas y disfrutaron de esos momentos de convivencia, con
la gran familia de ACOMAR.
¡Lástima que no se puedan empujar las paredes para acoger a
más personas necesitadas que están fuera! Aunque para estas personas nunca
faltan las bolsas de comida y diálogos.
En ACOMAR se nota que los Acogidos se sienten comprendidos y ayudados después de su
travesía en el desierto…
En ACOMAR, van todos los
días voluntarios voluntarias por la mañana y por la tarde acompañan a
Mercedes para preparar las comidas, organizar, repartir ropa,…, hace una labor
increíble. Luego también se atienden a estas personas en el
seguimiento permanente de sus casos.
Espero que ACOMAR pueda seguir adelante, dando gracias a
Dios y a la Providencia.
Gracias a Mercedes, gracias a Salvador por acoger con tanto
cariño a la hispano/francesa que soy. Os quiero. Josefa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)